"¡Quién sabe si todas estas cosas no son disparatadas! Pero mire usted, doctor: las cosas importantes dependen regularmente del hecho de tomarlas en serio." Robert Musil, El hombre sin atributos

jueves, junio 12, 2008

...the law's delay.

Una de las tantas cosas cuyo padecimiento es inexplicable que debamos padecer, según el príncipe Hamlet, es la demora de la ley. Y hoy, siete años después, la locura del gobierno de Bush de haber creado un universo legal de bolsillo en Guantánamo y en otros puntos secretos del planeta se ha derrumbado definitivamente.

La Corte Suprema derribó el castillo de naipes legal que elucubró Alberto Gonzales y que pretendía sustraer de todo control la autoridad del ejecutivo. Los detenidos allí (por los cuales no me siento propenso a derramar lágrimas, aclaro) ahora podrán acceder a un tribunal civil para que se revise su detención y su juzgamiento.

Lo que sigue resultándome increíble es el nivel de las disidencias de Scalia... no entiendo a ese tipo. Con un tono apocalíptico dice que este fallo tendrá terribles consecuencias:

“It will almost certainly cause more Americans to be killed,” he said. “The nation will live to regret what the court has done today.” He said the decision was based not on principle, “but rather an inflated notion of judicial supremacy.”

Pero... ¿su postura no implica una supremacía inversa, la de una sola persona? Y lo de los muertos que van a aparecer ahora ¿a qué causas los atribuye? ¿los habeas corpus generan homicidios?

3 comentarios:

Lindahl dijo...

un gran día para la libertad.

Rufus dijo...

Ulrich:

Leyó este párrafo de la opinión de Kennedy: "Abstaining from questions involving formal sovereignty and territorial governance is one thing. To hold the political branches have the power to switch the Constitution on or off at will is quite another. The former position reflects this Court’s recognition that certain matters requiring political judgments are best left to the political branches. The latter would permit a striking anomaly in our tripartite system of government, leading to a regime in which Congress and the President, not this Court, say what the law is."

Para aplaudir de pie.

Saludos,

Rufus

Ulrich dijo...

Y también para traducirlo y hacerlo entender aquí, en estos días tan raros... Gracias!